Ahora andarás en Lisboa, en tierras verdes. La cadencia de tu acento.
Y le hablaba de ti, de éste abril que parece se ha ido, de tu acento, fui tres años atrás a través de la palabra, y hablé todo lo que el lunes no hice.
Emocionada, apasionada, sin prisa, no soy la misma hace tres, ni hace dos. No dejaba de pronunciar tu nombre, de tus viajes, de estar, de nuestras lecturas a la distancia, le conté también que cuando dejo de escribirte es porque dejo de hablarme. Porque no puedo conmigo misma. Le he leído a Baricco en voz alta ésta tarde. Nos hemos quedado en silencio.
Me ha contado que tiene la impresión de que a pocas personas les cuento esto, y yo siempre, siempre lo he sabido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario